Categoría: Mis reclamos

  • Estamos en guerra

         En un arranque de sinceridad -por otra parte tan poco esforzado como introspectivo- y siendo fiel súbdito de aquella máxima esgrimida por Teresa de…

  • Las huellas de los gansos

    Alegremente dispersas y en antojada aleatoriedad cuelgan las fotos -convenientemente plastificadas- de los muros grises de la clase. Las instantáneas muestran niños durmiendo en la…

  • Rodarán cabezas

                                                       …

  • Remedios equivocados

    Como cada domingo poco antes de las siete de la tarde Rosario está sentada en la segunda o tercera banca del templo con el andador…

  • La partenogénesis de la clase obrera

         Según las Leyes de Mendel, padre de la genética moderna, la transmisión por herencia de características de los organismos padres a sus hijos depende…

  • María y mis lágrimas

    Sus ojos reflejan el tono gris verdoso del cielo otoñal reposando en un estanque. Cuando sonríe se tornan tan vivaces que en medio del agua…

  • «No me puedo morir»

    Soplaban otros vientos en aquel año de 1948. De posguerra eran, ácidos y alborotadores de pelo hasta para un calvo, pero aún Bogart podía atreverse…

  • Kamchatka

    Mi deseo, mi obsequio de Reyes… Indignad@s, con o sin paraguas, que encontréis un lugar. Tu regalo condenado a enquistarse. A la N que en…

  • De cómo fui un indignado sin paraguas

    El día se desperezó con un cielo de esos que los descendientes guanches llaman de panza de burra. Fresco y húmedo. O sea, de mal…

  • No hay luz para los pobres

         Concluir que los pobres son, vete tu a saber por qué divina gracia, personas excelentes, solidarias en extremo y que incluso mean colonia es…