A José Luis, hermano de indignación

A José Luis, hermano de indignación, y a su vívida existencia
indig_by_caballeroilustrado-d69znw2
homenaje a sampedro, por caballeroilustrado


¡Oh, capitán! ¡Mi capitán!
De indignadas vísceras
y jamás marchitos párrafos.

Comienza otro viaje que,
sobre un mar de cielo agnóstico
y en merecida ataraxia,
obvia infiernos timoneando el navío
de esperanza que dejaste.

Dispersa, tú, la nivola
a Unamuno abrazado,
pues no existe muerte
que a quien gozó vivir
vencerle alcance.

No grites,
cual si necesitaras ahora,
tardíamente, alzar la voz
para hundir tu boca descosida
en las lagunas del éter.

Susurra al oído del mundo
tu verdad,
austera y tangible
a imagen del barro que negó
servirte de origen.

Nada importa cuan rotunda se muestre
la oposición tuya hacia el dogma:
eterno eres, como las olas
o tu imposible palabra en el silencio.

Completado ya su secular viaje
mi capitán responde,
preñado aún de voluntad
y siento su brazo.

Ha anclado, insondable, el navío en mi puerto,
cuya entraña,
hendida por Tánatos
y confiada estoicamente en Hipnos,
recorre la cubierta donde mi capitán jamás yacerá
frío y muerto.

 

Licencia Creative Commons
¡Oh, capitán! ¡Mi capitán! De indignadas vísceras por Rafa Poverello se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

Categories:

2 respuestas a «A José Luis, hermano de indignación»

  1. Avatar de Mercedes Gallego

    Jod…no te digo lo que comentaría Angeles de leerte! Pero de mi parte un aplauso. y mil besos.

  2. Avatar de Poverello

    Gracias, Merceditas. Ángeles diría «¿me lo explicas?», je. Le debo la base 'argumental' a Whitman. No hay mérito.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *